12/06/2017 Colegio Orvalle

Cómo llevar el inglés en la maleta este verano

El fin de curso está ya muy cerca, y con él, el tan temido momento de los padres de :” ..y ahora, ¿qué?”. Pensamos en todas esas horas al día por llenar, y en tantas cosas que nos gustaría que hiciesen en vez de estar ocho horas sentados delante de la televisión o tirados en un sofá.

Como todos los veranos, nos gustaría que llenasen las mañanas y las tardes con un sinfín de actividades que les mantuviesen ocupados, y a la vez hicieran algo para no olvidar todo aquello que con tanto esfuerzo han aprendido durante los meses pasados.

En el caso del inglés, nuestro desconsuelo es mayor, porque pensamos que el verano podría ser una ocasión estupenda para mejorar, afianzar, o en algún caso llegar, a ese nivel de inglés deseable.

Muchas veces no nos damos cuenta de que el inglés está cada vez más al alcance de nuestras manos,  y que las opciones para practicarlo son muy asequibles. En muchas ocasiones no mantenemos un idioma o no le damos realmente importancia, porque son mayores las obligaciones y prioridades diarias que tenemos, o simplemente por falta de ganas. Pero AHORA es el momento de retomarlas.

Cada persona es diferente y en la combinación “Adolescente- verano” hay que tener muy presente que todo lo que les presentemos y sugiramos, tiene muchas más posibilidades de recibirse con agrado si tienen un elemento imprescindible: que resulte atractivo.

Por todo esto, las siguientes sugerencias pueden ayudar a ocupar parte de todo ese tiempo que tenemos en verano, y sobre todo hacerlo con actividades que les gusten, ya que casi sin darse cuenta, les están ayudando a mejorar en inglés:

1. Series  y películas en inglés: Una buena opción para “deslizar” el inglés con cuidado en nuestros ratos de ocio es empezar por seleccionar el inglés como idioma en el audio de nuestras series favoritas, incluso con subtítulos. Si ya conocemos a los personajes y las tramas de la serie, nos costará menos seguir la historia, ( aunque la primera vez  nos parezca gracioso el cambio de voz de nuestro personaje favorito al oírle hablar en inglés).            

Si se trata de películas o episodios que ya hemos visto, mejor que mejor. No debemos frustrarnos por no entenderlo todo, sino darnos algo de tiempo e intentar día a día comprender un poco más.

2. Libros en inglés: Empeñarnos en que nuestro hijo/a lea las obras completas de Shakespeare en verano puede no ser muy realista, pero cada alumno tiene sus gustos, y seguramente encontremos un libro que se anime más a leer si tiene que ver con un tema que le interese: música, moda, cocina, video juegos, o … los dinosaurios incluso la novela en que está basada su película favorita.

También puede leer en inglés ese libro de Harry Potter que le entusiasmó en español o escoger un clásico en su versión de  novela gráfica o cómic, como la serie Classics Illustrated de la editorial Papercut. Lo importante es que encuentre un género que le guste.

Hay una gran variedad de librerías en inglés como Booksellers o Bookworld, en otras existen amplias secciones en inglés para escoger como la librería Pasajes, incluso las hay que tiene actividades de storytelling, talleres o teatro en inglés como la librería Pepa Luna.

3. Cuadernos de actividades y juegos: Los tan temidos “ cuadernillos de verano”  han dado paso a un sinfín de cuadernos variados que incluyen, desde actividades de gramática pura y dura, hasta crucigramas, sopas de letras y otros juegos para usar el inglés sin dejar de lado la diversión como NY.

4. Actividades de teatro en inglés: para los que tiene un artista dentro, hay varias compañías que ofrecen “Acting courses”  o “Acting workshops” para que los participantes practiquen inglés, y a la vez pasen un rato divertido interpretando sus primeros personajes. Algunas compañías son  Actout workshops, Face2facetheater, o The Apple tree Club.

5. Summer camps y estancias en el extranjero: Una opción que siempre ha estado ahí y que hoy en día se ha multiplicado para cubrir todos los gustos y necesidades.

En este apartado es en el que podemos encontrar docenas de variantes, y dónde tenemos que tener en cuenta los gustos de nuestro hijo/a.

Desde opciones que preparan para un examen oficial, pasando por aquellos que ofrecen actividades de aventura, curso de surf, teatro, cocina, música, equitación o fútbol.

Siempre he pensado que este tipo de actividades, y sobre todo las estancias en el extranjero, tienen que comentarse, decidirse y tratarse antes con nuestros hijos, para que la experiencia sea disfrutada y aprovechada al máximo.

La edad para salir al extranjero por primera vez  puede variar en función de la madurez del alumno, y su disposición a alejarse de nuestro lado para afrontar el reto que se le presente, pero es una excelente ocasión para que se desenvuelvan en una situación de comunicación real, en un entorno más o menos controlado, y puedan darse cuenta de repente de que ese idioma que lleva tantos años estudiando de verdad SE HABLA.

El verano está ahí, con sus mañanas de piscina y tardes de juegos, pero como siempre se dice: el verano es muy largo, y se puede aprovechar para incluir en él el inglés y hacerlo desde un punto de vista diferente al de la clase.

Tendremos tiempo de descansar, de piscina, sol y playa, y tiempo también de aburrirnos y dedicarnos al ocio, pero si parte de ese ocio puede ser en inglés, habremos aprovechado realmente el verano.

Happy summer!

Sonia Gonzalez,
Profesora en Colegio Orvalle.


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